Pamela Pajuelo, Señorita VinoNo había Power Point, presentación de marketing, o indicadores de consumo de la consultora. Estaba Pamela Pajuelo rodeada de botellas de vino y deslizando, entre sonrisas, su rotunda ecuación: mujer + comunidad latina en Estados Unidos + vino = ausencia de atención especifica de parte de las bodegas. La creadora del blog Señorita Vino, en Los Angeles, California, cree simplemente que la mujer de origen latino en Estados Unidos está completamente abandonada, o al menos subestimada, como grupo influyente a la hora de elegir y consumir vino.

“Hay un universo maravilloso a desarrollar entre los latinos de Estados Unidos y el vino. Y más aún con las mujeres latinas”, destaca.

Con datos simples y contundentes, Pamela recuerda que hay unos cincuenta millones de “latinos” viviendo en Estados Unidos, y que en este grupo, el consumo de vino creció treinta y cuatro por ciento, doce más que en el resto de la población. “Y además dentro de ese grupo, no debemos olvidar la importancia de la mujer, que al fin y al cabo es la que elige que botella comprar la mayoría de las veces”, agrega.

La charla sucede en una animada vinoteca al sur de la enorme e indefinible ciudad de Los Angeles. A pocas cuadras del mar, y subiendo por la serpenteante avenida Pier se llega a Uncorked Wine Shop, cuya sección de vinos de Chile y Argentina puede verse apenas entrar. “Tenemos mucha demanda de los vinos de América del Sur”, cuenta Jeff, uno de los encargados, mientras mueve unas cajas para hacer un poco de lugar para realizar la entrevista de video con Pamela. Mas tarde, la propia Pamela iba a explicar que “la mayor parte de la población latina compra vinos de Chile y Argentina por una cuestión que acaso tenga que ver con una cercanía cultural”.

“Tal vez sea una cuestión de psicología y que los latinos queremos que le vaya bien a nuestros países de origen”, agrega Pamela. Cree además que la exposición de vinos chilenos y argentinos en las vinotecas ha ido creciendo respecto de otros productores, y en muchos casos ya no está en la sección “vinos del mundo” si no como una batea independiente. “Eso es increíble sabiendo que en Estados Unidos la industria está tradicionalmente dominada por vinos franceses, italianos y californianos”.

Pamela vive en esta ciudad desde siempre, y si bien sus padres son peruanos y su educación gastronómica transcurrió con las costumbres latinas, su vida y su trabajo actual podría decirse que están mas ligadas al ambiente anglosajón. La situación es casi privilegiada para observar costumbres de consumo en el mercado del vino y la comida. Su pasión por el vino viene desde la familia, pero ella la llevó mas allá y empezó a estudiar para ser sommelier en la UCLA. Pero el blog Señorita Vino surgió de lo que ella interpretó como “una oportunidad”.

“Se me ocurrió preguntar a muchas mujeres latinoamericanas de Los Angeles (donde los latinos son casi la mitad de la población) sobre si les gustaba el vino, y la respuesta general era ‘sí… pero’. O sea les gustaba el vino pero no se habían aventurado nunca a comprar porque conocían poco, o porque les daba nervios, o porque sentían que es un tema casi sellado a la consumidora rasa”, explica. Se pregunta en voz alta si el marketing de las bodegas habrán olvidado tanto este sector, que las potenciales consumidoras sienten que las góndolas con vino en el supermercado es un territorio ajeno.

Así las cosas, Pamela decidió lanzar su blog en el 2011, buscando eliminar distancias entre la mujer latina y el vino. “La fórmula es simple: trato de introducir latinoamericanas al vino compartiendo anécdotas y cosas que aprendo en mis cursos. Y al mismo tiempo mandar un mensaje de entusiasmo para que sepan que no es algo que se debe temer y que se puede disfrutar sin el stress de no ser una entendida” .

Pamela dice que a partir del blog se relacionó con muchos otros grupos de mujeres vinculadas al vino y blogs de latinoamericanos. “La influencia de la mujer latina en el vino parece que no es muy escuchada, pero es enorme”, repite, y sonríe. Agrega que no es una queja si no un dato interesante que seguirá creciendo. “Las bodegas deberían saber que los latinos estamos consumiendo mucho vino y vamos a consumir mas. Vamos a seguir creciendo.”

Mientras recorre las góndolas de los vinos argentinos y chilenos vuelve a comentar que para los latinoamericanos no es un detalle menor el hecho de que el vino haya llegado a Estados Unidos desde Hispanoamérica. “A veces parece que los latinos están en un período de renacimiento y redescubriendo que esta industria empezó con los misioneros españoles en Perú, Chile, Argentina e incluso acá en California. Creo que los latinos de tiempos modernos no hacemos esta conexión con nuestras raíces”, agrega.

En un momento, Jeff, de la vinería, se acerca con una botella del Bonarda de Earth First, el proyecto orgánico de Lucas Abihaggle en Mendoza, Argentina. “Creo que el mercado latino tiene que descubrir vinos como estos. Seriamos muy buenos clientes”, asegura Pamela, que se dice encantada con el Earth First.

Al final de la charla, la Señorita Vino se acerca a las estanterías y elige algunas botellas. “Mi marido puede quejarse de que me compre muchos pares de zapatos, pero nunca lo he escuchado protestar porque llego a casa con vinos”, dice Pamela, mientras agrega una botella más.