Clon Malbec ArgentinoEn general, la palabra “clon” suena fría, teórica. El diccionario dice que el clon es “un conjunto de individuos genéticamente idénticos que descienden de un mismo individuo por mecanismos de reproducción asexual.” En este caso, hablar del primer clon de Malbec argentino es un tema todavía mas lejano para el consumidor medio de vinos. “Pero explicar este avance es menos complicado de lo que parece”, anticipa Cristóbal “Coco” Solá, director de Mercier Argentina, el vivero más importante de la región en provisión de vides para viñedos. “El desarrollo de este clon permitirá a productores de uva tener certeza del origen de sus vides y por lo tanto trazabilidad y un elevado status sanitario”, explica.

En otras palabras, un vinatero o un gran viñedo de una bodega podrá tener un trabajo agrícola mas “limpio” y certero al empezar desde una planta certificada. “Coco” Solá dice que “se viene investigando y trabajando fuerte desde hace 10 años para llegar a este avance sin precedentes en la viticultura argentina.”

“Es un acontecimiento que realmente marca un hito. Son contados con los dedos de una mano los países que han alcanzado este tipo de desarrollo”, explica Solá.

A simple vista puede ser que para el consumidor de vino medio, la implicancia de este desarrollo puede ser menos clara que para el productor. Sin embargo, “Coco” Solá dice que la evolución de los mercados consumidores tienden a buscar, cada vez más, la trazabilidad, o sea saber exactamente de donde viene lo que beben y comen. “Estamos en presencia de un valor que va a ser muy reconocido por el consumidor: la trazabilidad. La tendencia mundial es hacia éste tipo de plantas, y creo que Argentina de a poco irá incorporándose, como ya lo hacen los productores australianos o los franceses”, destacó.

El organismo que fiscaliza y garantiza la trazabilidad y el status sanitario para la certificación de plantas de vid autorizó en agosto a Mercier a injertar las primeras 11 certificadas de clones de Malbec.

Breve historia del desarrollo del clon

La historia del proceso se remonta a 2003, cuando con la asistencia del INTAen la selección clonal se introdujeron los portainjertos del Entav (organismo técnico francés que supervisó los portainjertos de vid americana). En 2004 se inició la introducción de materiales clonales del Entav al sistema de certificación, lo que permitiría las primeras plantas certificadas, aún de origen europeo, 2 años después, al igual que un laboratorio de virología.

En 2007 el Inase tomó las primeras muestras de plantas iniciales para empezar a testear biológicamente la sanidad a partir de injertos sobre otras plantas indicadoras. En 2009, un convenio de licenciamiento de los clones del INTA habilita a Mercier a su multiplicación y posterior comercialización que, con los resultados de la calidad de los clones confirmados, permitiría en agosto la autorización del Inase.

Para obtener el Mercier Etiqueta Azul certificado el vivero trabajó sobre Clones Mercier® 515, 512, 501, 506, 713 y 715, y también Clones INTA® 9, 18, 12, 27 y 19.