Viene de Parte I

Al volante de su camioneta gris, Brennan encara hacia el sur del Valle de Uco. A la derecha Los Andes, adelante se acerca la ciudad de Tupungato. Atraviesa la ciudad, llega al zanjón y lo cruza antes de doblar hacia una calle de tierra que sale hacia el este. “Ahí están las dos hectáreas donde hacen un Chardonnay increíble”, cuenta. El enólogo estadounidense encara un ritual similar en casi treinta enclaves de viñedo donde va eligiendo uvas para hacer sus vinos. De ahí la idea de Cepas Elegidas como nombre para la marca que engloba las diferentes líneas de vinos que viene haciendo.

Pero no solo se trata de elegir las uvas de cada lugar donde cree encontrar la calidad o las cualidades buscadas. También hay una búsqueda de cortes osados, aventureros. “Durante muchos años tomé los Syrah-Viognier, y siempre me llamó mucho la atención la influencia de la uva blanca en ese corte. La uva Viognier que es muy aromática.” Así fue que Brennan decidió co-fermentar Syrah y Viognier. “Es un corte muy clásico del valle del Rhone, sobre todo al norte del Rhone (Cote Rotie) y que en Mendoza no es tan común. Creo que es una combinación que nunca deja de sorprender. Es una de mis favoritas”, agrega,

No oculta que arrancar haciendo pruebas de esta co-fermentación resultó algo raro para sus amigos enólogos. “Todos me decían que sería un error hacerlo acá en Argentina”, recuerda. Le explicaban que sería un desperdicio del Syrah porque iba a perder color entra en la barrica, pero los resultados parecen respaldar su aventura.

Pero el Syrah-Viognier es uno de los proyectos de Brennan que va a salir al mercado en un tiempo. Por ahora, empiezan a asomar el Petit Verdot “Chapeau”, un Torrontés, el Bonarda-Tempranillo “Black-Noir”, el Pinot Noir 2009, un Malbec 2009 y el irreverente y refinado corte “Final Cut”.