Viene de Parte II

Brennan Firth recuerda con entusiasmo una mañana que Paul Hobbs le ensenó con técnica y paciencia, pero también severidad, algunas técnicas del deshoje de la viña. Estaban en la finca de Hobbs en Sonoma, y tras varias demostraciones arrancaron el trabajo juntos, uno en cada una hilera. “Un rato después Paul me había sacado como 30 metros de ventaja. Era muy bueno y muy rápido trabajando en el viñedo”, recuerda Brennan abriendo los ojos bien grandes.

Era al inicio de los años 2,000 y Brennan hacía sus primeras experiencias como viñatero, en Sonoma. Luego iría a aprender en otros valles de la región, y diferentes cepas, desde el Pinot Noir del Russian River Valley hasta las regiones de Santa Barbara Valley en el centro de California. En pocos años y varios maestros como Paul Hobbs, Paul Lato y Paul Mathew, Brennan se hizo una idea de lo que le gustaría hacer algún día en el vino.

Pasó un poco de tiempo y un buen día apareció por Mendoza. “Yo siempre digo que fue la culpa de mi padre, que me regaló un pasaje a Argentina cuando me recibí en California. Sin conocer mucho del país, ni del idioma, me vine con mucho entusiasmo. Tenía un par de contactos de mi padre como Carmelo Patti, o Gabriela Furlotti”, recuerda. En esos primeros tiempos por Mendoza, Brennan entendió rápidamente del enorme potencial que había en la región para hacer un proyecto de vino como el que había soñado. Trabajó en Viña Furlotti y Viña Cobos y al fin en el 2008 decidió lanzarse a la aventura de hacer sus propias líneas. Lo llamó Cepas Elegidas.

Desde el 2008 empezó a diseñar sus vinos, que van cambiando año tras año dependiendo de cómo se haya perfilado la cosecha. Algunos de sus vinos ya empiezan a estar listos, pero muchos todavía siguen en plena formación.

La lista de los vinos se pueden encontrar en Cepas Elegidas