Justo esa mañana lluviosa me había encaprichado con una canción de los ‘60 de Nancy Sinatra: “Summer wine”. “Frutillas, cerezas y el beso de un ángel en primavera. Mi vino de verano realmente está hecho de todas estas cosas / Entré al pueblo con espuelas de plata …” Ese mismo día, en el pomposo lanzamiento de “el vino de Tinelli”, sentí que el señor mas exitoso de la tele también quería entrar al pueblo (del vino) con espuelas de plata y que el Fede Malbec 2011 quería tenerlo todo.. Hasta ese beso de un ángel.

Y el vino está muy bien. Es moderno, fresco y equilibrado, con capas de aromas, con una acidez exacta y un buen potencial de mejora con los años. Por azar o por justicia, como todo lo que rodea a Marcelo Tinelli, el Fede Malbec tiene un gran primer impacto.

Fede Malbec 11Pero Fede Malbec es apenas un eslabón de un fastuoso proyecto llamado Lorenzo de Agrelo, que incluye 500 hectáreas de viñedo en pleno Agrelo (una de las mejores regiones vitivinícolas de Mendoza), hotel, spa, un restaurante que firmará el propio Mauro Colagreco (el “Michelin-estrellado” chef de Mirazur en Francia y Unico en China), y muchas cosas más. Se trata de un proyecto que combina negocios inmobiliarios, vino y turismo de lujo. Junto a Tinelli, están Hernán de Laurentis y Young Woo, uno de los principales desarrolladores inmobiliarios de Nueva York. En muy poco tiempo el proyecto venderá 50 fincas de 5 hectáreas. Cada una costará 1 millón de dólares.

Volviendo al vino, se trata de un Malbec 100% diseñado por el prestigioso enólogo Alejandro Vigil. Con apenas 1,250 botellas para comercializar y la tracción de que sea “el vino de Tinelli” el precio será 1,850 pesos la botella. El tema del precio es nuevamente un motivo de impacto. De hecho, una de las conversaciones que más escuché durante el lanzamiento eran opiniones sobre su precio.

Con espuelas de plata o con alpargatas, el universo del vino ofrece espacio. Y si bien me gustan muchos vinos de garaje y otros de vinateros despojados de comerciales, corbatas y descriptores, este Malbec también me gustó. ¿Si vale lo que cuesta? No, pero ese es otro tema.