Vinicast Entrevistas – Audio

Mauricio Lorca

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La impresión es que en pleno jolgorio por el gran momento del Malbec en los mercados internacionales, Mauricio Lorca está pensando mas allá. Habla de explorar otros terruños del país y explotar esa diversidad que entregan los diferentes valles argentinos, de retornar a un Malbec mas elegante y menos concentrado, de potenciar la fruta, que -según él- es el componente mas característico de estos suelos.

Durante la charla en su oficina de la Bodega Foster, Lorca habla del Malbec con detalles y datos precisos. “Elaborar vinos de terruño significa creer en las condiciones especificas del lugar donde esta la viña, y no maquillarlo en la bodega para que se parezca a tal o cual cosa. No es un camino fácil, pero me enorgullece muchísimo poder buscar el vino de terruño desde mi propia bodega (Mauricio Lorca) y hasta hacerlo sin madera (como el “Opalo”)”, dice. Lorca cree que la producción de Malbec en Argentina mejoró notablemente en los últimos años pero advierte que no todo se ha hecho bien en este período. Puntualmente, el enólogo asegura que hubo una obsesión con el color y la concentración. “Se nos fue la mano. Nos fuimos a un extremo con la concentración de los vinos en una época determinada. Pero por suerte hoy estamos volviendo atrás y haciendo el vino que se hacia en Argentina antes que era súper elegante, que tiene taninos redondos y muy bien integrados”, explica.

Lorca aclara que no minimiza el color, sino que simplemente hace falta buscar un balance, y que la concentración sea coherente con el vino. Además, considera que “las nuevas generaciones vienen con mucho consumo de dulce, de haberse criado con Coca Cola y cuando beben un vino muy concentrado y con mucha carga tanica, les cuesta tomarlo, o sea no lo entienden mucho.”

La discusión sobre el color y la concentración elevada responde a un tipo de mercado que busca ese tipo vino, ya sea en Argentina o, sobre todo, en Estados Unidos. Sin estancarse en el debate sobre hacer o no hacer vinos dirigidos a los paladares del consumidor medio estadounidense, Mauricio Lorca piensa en el futuro del vino argentino. “El futuro de Argentina viene por el lado de la fruta que es muy especial de acá. A pesar de que tengan o no Madera. El componente fruta es un anfitrión importante en el vino argentino, sobre todo porque es una característica que no se da mucho en otras partes”, agrega.

Para Lorca la fuerza del Malbec como cepa no tiene comparación y esa es, en definitiva, el principal secreto del éxito. “Es que el Malbec apareció y tuvo un éxito comercial que ninguna otra cepa había conseguido. Es una variedad de corazón dulce. Si uno lo cosecha en el momento justo y maneja bien el viñedo obtiene un producto con unos taninos exquisitos”.

Pero las cualidades de esta cepa no se terminan allí. Mauricio Lorca piensa que la elasticidad que otorga esta cepa permite seguir pensando en nuevos experimentos, que van desde el espumante, hasta el rosado o blends.

Las regiones
“La cantidad de micro regiones en diferentes valles del país y con características muy particulares es un valor agregado de la Argentina”, afirma Lorca, quien es además consultor de proyectos vitivinícolas en La Pampa y en varios valles de La Rioja. Durante los últimos anos Lorca ha trabajado en el proyecto 25 de Mayo en La Pampa, y en Villa Unión, Anillaco, Famatina, Sonogasta, en La Rioja . “En La Rioja son valles con muy poca superficie, mucha altura, y viñedos totalmente orgánicos. Asi salen grandes vinos”.

Si bien Mendoza representa el 70 por ciento de la producción de vino en Argentina, y el de mayor marketing, para Lorca existe un potencial de desarrollo muy importante en valles menos conocidos. “el futuro también pasa por ahí: hacer Malbecs que representen las diferencias de los valles en Mendoza, y en otras provincias. Entonces el consumidor va a descubrir el vino que mas le gusta”.

Por último, el enólogo mendocino reflexiona sobre los plazos de tiempo que toma afianzar el conocimiento del terruño y conseguir que la cepa sea plantada y tratada de manera acorde con el lugar donde se encuentra. “En una época en Argentina se plantó de todo en todas partes, y no se hizo un trabajo de comprensión del terruño y un seguimiento de la evolución de las vides en cada lugar. Recién ahora, hace unos 15 años se está aplicando un criterio de plantación estudiado. Eso genera que se el potencial de la calidad final aumente”, explica. Lorca compara con Francia “donde llevan 300 años de historia haciéndolo así” e indica que en Argentina “quizá demore todavía unos 30 años en conseguir definir mejor las regiones y sus terruños”.